ACNUR/Diego Moreno Mujeres indígena en Río Negro preparan la tierra para cultivarla.

(5 de diciembre 2022, Noticias ONU) – El primer informe mundial sobre suelos negros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca que este tipo de superficies están más amenazadas que nunca por la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y los cambio en los usos de las tierras.

Los suelos negros, presentes mayoritariamente en Rusia con 327 millones de hectáreas, pero también en países de la región como Argentina (40 millones), Colombia (25 millones) y México (12 millones), poseen una gran fertilidad, representan la base alimentaria de muchos países y son esenciales para el suministro mundial de víveres.

Además, juegan un papel fundamental en la reducción y adaptación al cambio climático, ya que almacenan el 8,2% de las reservas mundiales de carbono orgánico del suelo y pueden llegar a capturar hasta el 10% de esta sustancia.

Debido al cambio en los usos de la tierra (cerca el 31% de los suelos negros del mundo están cultivados), a prácticas de gestión insostenibles y al uso excesivo de productos agroquímicos, la mayoría de los suelos negros ya han perdido al menos la mitad de sus reservas de carbono orgánico del suelo y sufren procesos de erosión de moderados a graves, así como desequilibrios de nutrientes, acidificación y pérdida de biodiversidad.

El informe destaca dos objetivos principales: la conservación de la vegetación natural de los suelos negros, como praderas, bosques y humedales, y la adopción de enfoques de gestión sostenible de las superficies cultivadas.

La mayoría de los nutrientes esenciales para las plantas lo aportan los suelos

La Organización recuerda que el 95% de los alimentos que consumimos proceden directa o indirectamente de nuestros suelos, que poseen la extraordinaria capacidad de almacenar, transformar y reciclar los nutrientes que todos necesitamos para sobrevivir, permitiendo que la vida continúe. De los 18 nutrientes esenciales para las plantas, 15 los aportan los suelos, si están sanos.

Sin embargo, aproximadamente un tercio de todos los suelos del mundo ya están degradados, y su pérdida de fertilidad comporta una tierra menos productiva y que muchos cereales, verduras y frutas no sean tan ricos en vitaminas y nutrientes como lo eran hace 70 años.

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