Siembra de mangle Finca Nolla

(Camuy)- Más de cincuenta personas voluntarias de organizaciones comunitarias, ambientales, universitarias y empresariales respondieron al llamado de la organización Conservación Costera Puerto Rico (CoCoPR) y Vida Marina UPR Aguadilla para ayudar a sembrar más de 150 árboles de mangle rojo, negro y blanco en la Reserva Natural Finca Nolla, en Camuy.  

Durante más de tres horas, las personas voluntarias realizaron siembras directas de mangle rojo, negro y blanco en el lote de siembra #4 de la Reserva Natural Finca Nolla, donde la organización Vida Marina UPR Aguadilla y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), tienen un acuerdo de comanejo para restaurar el manglar palustre que casi murió en su totalidad tras el paso del huracán María por Puerto Rico. 

“Tras el huracán María, el mucho viento y la mucha lluvia influenció en estos manglares, tanto en este, como en el de Jobos, Isabela y otros en Aguada. Estos manglares estaban protegidos por las dunas de arena y su vegetación. Cuando la marea ciclónica entra, la vegetación y las dunas se afectan y los manglares quedan expuestos. Se quedan sin hojas, sin sombras, los canales que drenaban se tapan con la arena que entra tierra adentro. Sin protección, mueren, se secan”, explica Verónica Nieves, coordinadora de CoCoPR, organización que convoca y coordina actividades de conservación y restauración costera con personas voluntarias en la zona noreoeste de Puerto Rico.  

Hay que “Detener la pérdida. Restaurar la mitad. Duplicar la protección”, según el lema de la alianza multisectorial internacional Mangrove Alliance, que se dedica a monitorear y promover la salud y continuidad de los bosques de mangle en el Planeta. Y es que, aunque Puerto Rico no forma parte de esta alianza, la voluntad de los ciudadanos y organizaciones comunitarias y ecologistas para restaurar manglares y ecosistemas costeros es continúa y perseverante. 

“Vamos a sembrar tres tipos de mangle principales, blanco, rojo y negro. Vamos a estar haciendo siembra directa. Es un proceso bastante sencillo. El único problema que vamos a tener que el terreno está súper blandito, así que tengan cuidado cuando entren”, advirtió el agrónomo José Vera a los grupos de voluntarios, que caminaron con mucha precaución entre las paletas de madera y las “aceras” de restos de eneas y yerbajos del predio #4 para completar la siembra con éxito y sin percance alguno. 

Cámara, entrevistas y edición: Marcos Pérez Ramírez

“Estas áreas son favorables para el crecimiento de árboles de mangles, pues ya existían en el área. Cuando sembramos las tres especies juntas (rojo, blanco y negro), se ayudan para erradicar la yerba enea y a su vez nos ayudan a mantener la biodiversidad del área”, añadió María Irizarry, manejadora del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) de la Reserva Natural Finca Nolla. 

Esta es una de varias iniciativas de restauración de ecosistemas que CoCoPR y Vida Marina UPR han llevado a cabo en la Reserva Natural Finca Nolla, junto a otras organizaciones ambientales, comunitarias y personas voluntarias.  

Sobre la Finca Nolla 

El DRNA compró las 115 cuerdas que comprenden la finca Nolla en el 2012 por un costo de $1,315, 963, bajo el Programa de Adquisición de Terrenos del departamento.  

“Esta área reúne, en un predio relativamente pequeño, una serie de hábitats litorales y sublitorales de suma importancia ecológica, propios de la costa norte de Puerto Rico. Estos son: el litoral rocoso (dunas de eolianita), la playa arenosa y sistemas de dunas remanentes, los manglares de cuenca y las ciénagas en sus bordes interiores, así como el bosque de la trasduna”, lee el documento de designación final como Reserva que el DRNA sometió a la Junta de Planificación en junio del 2016. 

Los terrenos que integran la Finca Nola fueron adquiridos por el DRNA, debido a su incalculable valor e importancia ecológica, así como a los conflictos de uso al que está sujeta parte de la zona costanera del norte de Puerto Rico, advierte el documento de designación como Reserva. 

Las 115 cuerdas de la Reserva Natural Finca Nolla se desglosan de la siguiente manera:  

  1. 99.0555 cuerdas (cds) de terreno de la finca (31.5630 cds. adquiridas mediante compraventa y 67.4925 cds. de terrenos de dominio público como manglares y dunas). 
  1. 16.15 cds. de la berma de playa. 
  1. 5,621.435 cds. correspondientes al componente marino de 9 millas náuticas lineales mar afuera. 

Según el documento presentado a la JP, “el 85% de la propiedad está compuesta de humedales estuarinos y palustres, particularmente, pantanos de mangles y ciénagas palustres. Los humedales estuarinos en esta área natural están sujetos a la intrusión mareal, por ende, al flujo y reflujo de la marea característica de la zona costanera”. 

En la reserva Finca Nolla habitan más de 150 especies de flora y fauna, algunas de ellas endémicas, nativas, en peligro de extinción o migratorias, así como sus playas son punto de anidamiento de las diversas tortugas marinas que visitan el litoral norte de Puerto Rico durante su etapa reproductiva.  

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Por Marcos Pérez Ramírez

Periodista y editor fundador