Abeja, Juanma Clamente Alloza

(Noticias ONU Medioambiente) – Este viernes 1 de marzo concluyó en Nairobi la sexta edición de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-6) con la aprobación de 15 resoluciones y dos decisiones que abarcan temas como la gestión correcta de productos químicos y residuos, detener la desertificación y la degradación del suelo y reforzar las políticas hídricas.

Además, en una declaración ministerial, los países miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a colaborar en la negociación de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos.

Esfuerzo colectivo

Durante la sesión de clausura, la presidenta de la Asamblea y ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible de Marruecos, Leila Benali, agradeció a todas las delegaciones “la cooperación constructiva, la flexibilidad y la inteligencia colectiva” que permitieron elaborar el texto.

Por su parte, la directora general del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) señaló que los resultados “representan un paso adelante en nuestros esfuerzos colectivos por frenar la triple crisis planetaria”.

Inger Andersen destacó las resoluciones referentes a la obtención de los metales y minerales necesarios para la transición a cero emisiones netas, la protección del medio ambiente durante y después de los conflictos, la mejora de la gestión de productos químicos y residuos, y la de lucha contra las tormentas de arena y polvo.

“También tenemos una declaración ministerial que afirma la intención sólida de la comunidad internacional de frenar el cambio climático, restaurar la naturaleza y la tierra, y crear un mundo libre de contaminación”, añadió.

Creación de marcos legales a mediano plazo

La Asamblea es el máximo órgano decisorio mundial en asuntos relacionados con el medio ambiente e incluye a los 193 Estados miembros de la ONU.

Aunque las resoluciones de la UNEA no son jurídicamente vinculantes, se consideran un primer paso importante en el camino hacia los acuerdos medioambientales mundiales y la elaboración de políticas nacionales.

En este sentido, Andersen señaló en una rueda de prensa posterior que muchas resoluciones “no se convertirán inmediatamente en leyes internacionales o regulaciones nacionales”, pero que, de acuerdo con experiencias anteriores, esto ocurrirá a medio plazo.

“Tengo fe en que, dadas estas resoluciones, veremos acciones en el futuro”, afirmó.

La sexta edición de la Asamblea registró una cifra récord de 7000 delegados de 182 países miembros, entre ellos 170 ministros, así como expertos, activistas y representantes de la industria.

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