MIMA, Cristina Agostini Fitch, Joaquin Octavio

Con dos discos en su haber: Mima (2005) y El pozo (2011), y canciones que han dejado una estela perdurable como “El arca de Mima” (2021) y “Ñam-ñam” (2018), Mima (Yarimir Cabán Reyes) es un referente de culto. Su nueva apuesta se titula “Bachaqué”, y confirma el lugar preeminente que se ha labrado a pulso y talento en la escena musical de Puerto Rico.

 Arte de “Bachaqué”, Salomé Jüey

Escuché a Mima por primera vez en Aquí Se Puede del Viejo San Juan en 2006. Acompañada de su guitarra, aquella noche cantó en solitario para un público que siguió cada canción sin despegarle los ojos. La volví a escuchar en vivo en Toronto diez años después. Entonces colaboraba con el grupo ÌFÉ, uno de sus estrechos contactos en una trayectoria que la ha visto acercarse también a la banda puertorriqueña International Dub Ambassadors y a Macha Colón.

Video: Noelia Quintero Herencia y Josie Minguela

La obra de Mima es profundamente caribeña en su factura y amplitud. Sus creaciones revelan indagaciones en el acervo musical de un Caribe que se extiende a zonas continentales de América y más allá. Es notable su atención a la música afrocubana y brasileña, así como al reggae. La tradición dominicana tampoco ha escapado a sus búsquedas. Ahí está la deslumbrante versión de “Yo quiero andar” de Luis “Terror” Días, incluida en El pozo, de una fuerza que pone los pelos de punta, y sus colaboraciones con Rita Indiana y Xiomara Fortuna.

En los proyectos propios, o como vocalista en agrupaciones experimentales, Mima siempre se rodea de la gente más talentosa de su entorno. Para “Bachaqué” contó con la pluma de Lena Burgos Lafuente, con quien ya había colaborado en “El arca de Mima”. En la producción trabajó mano a mano con Eduardo Cabra, antes conocido como Visitante del grupo Calle 13. El video de la canción es obra de Noelia Quintero Herencia y Josie Minguela.

“Bachaqué” también es un proyecto admirable gracias a la aportación de jóvenes maestros como Javier Pérez en el bajo, el dominicano Otoniel Nicolás en la percusión y Eduardo Cabra en los teclados. Como en toda gran creación, la cadencia de estos instrumentos al fundirse con la voz de Mima produce un efecto monumental. Todo está en su sitio. Los giros que cada instrumento presagia activan en los demás nuevas derivas en un paisaje caleidoscópico.

Ha llovido desde los inicios de Yarimir Cabán Reyes hace veinte años, pero poco importa el cuánto. Lo que hay que apreciar de su esplendor, como dice uno de los versos de “Bachaqué”, es el “cómo ha llovido” en la grandiosa carrera de Mima.

Foto de Mima: Cristina Agostini Fitch, Joaquín Octavio