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Arturo Massol Deyá | Casa Pueblo 

(Adjuntas)- Hace unos días participé de una mesa informativa con un puñado de periodistas y personal de Resilient Power Puerto Rico (RPPR). En aquella sesión, compartimos un análisis científico entre las personas participantes de lo que estipula el programa de Puerto Rico Energy Resilience Fund de $1,000 millones, para sistemas solares y que recientemente el Departamento de Energía de Estados Unidos (USDOE) por sus siglas en inglés) adjudicó la mitad de los fondos en las siguientes áreas. 

$400 millones están asignados a tres empresas norteamericanas (90% de la asignación en esta primera ronda) para instalar sistemas de 3-5 kW DC de energía solar con baterías, para 30,000 a 40,000 hogares de personas de bajos ingresos y de diversidad funcional bajo un modelo de negocio de titularidad de terceros con contratos de servicio de 20 a 25 años.  

$40 millones o el 10% de los fondos son para proyectos comunitarios; $10 millones son para educación y $3.5 millones para los ‘embajadores solares’. 

En estos momentos el USDOE negocia con todas las partes los detalles finales de cada acuerdo. Lo primero es lo evidente: los sistemas no son “gratis” como se viene diciendo o creando la ilusión entre la ciudadanía.  

USDOE incentivará directamente a empresas norteamericanas con $400 millones, mientras unas 30,000 a 40,000 familias pobres añadirán en los próximos 20-25 años más $1,000 millones en ganancias a este modelo de negocios con sus pagos e intereses. 

De lo aprendido, Resilient Power PR nos advierte y recomienda que existen referentes de programas parecidos en Estados Unidos como el Property Assessed Clean Energy (PACE) que debe ser espejo a mirarse. El aspecto más preocupante ha sido cómo cientos de personas han recurrido a quiebras o a quienes les han ejecutado su propiedad por retrasos en el pago de deudas.  

Debemos seguir vigilantes a que no se integren gravamen.  

Porque en esta etapa USDOE negocia los detalles finales con todas las partes, ¿qué recomendaciones hace RPPR en esta etapa? Una de las recomendaciones es prohibir que el financiamiento utilice como colateral las viviendas de los y las participantes.  Establecer las salvaguardas para que el financiamiento no exceda la vida útil de los sistemas de energía solar. Instaurar mecanismos de protección al consumidor para asegurar que las personas participantes conocen y entienden a cabalidad los términos y condiciones del contrato. 

Asimismo, se debe requerir a las entidades seleccionadas la instalación del sistema más pequeño posible para asegurar que el financiamiento se inicie en el nivel más bajo posible para las personas participantes.  

La tasa de interés aplicable al financiamiento no deberá exceder la tasa del mercado para el financiamiento más largo disponible. 

Casa Pueblo nunca aspiró, ni aspira a estos fondos, sin embargo, además de acoger las recomendaciones de Resilient Power y pensando en la defensa de nuestra gente, añado. 

Hay que prevenir vender la colonia con auto coloniaje repitiendo las narrativas del conquistador. Eso de que los fondos federales vienen a salvarnos es una falacia. Los fondos asignados son una inversión para la economía y los intereses de allá. El modelo propuesto es colonial, extractivista y de capitalismo climático. 

Esto no construye independencia energética, es coloniaje energético. En vez de ser coloniaje imponiéndonos la compra de combustibles fósiles, es con el sol y nuestros techos. Es un modelo que perpetúa la pobreza en lugar de la independencia energética. 

Los proyectos comunitarios (10% de los fondos), que por lo conocido se ven legítimos y de buena voluntad, debieron representar el 90% de la asignación. Es importante que los embajadores solares conozcan las implicaciones y la naturaleza de los programas y las letras pequeñas de los contratos que mediarán y no repitan las creencias o aspiraciones que cada uno tiene.  

Los ‘embajadores solares’ serán los ‘vendedores’ de estos sistemas, y en lugar de una comisión tradicional del 3-5%, recibirán una ‘comisión’ promedio de $100 a $150 por casa.  

Este esquema que se presenta también pone en desventaja a las empresas solares locales, ya que se ha creado la ilusión de que serán “gratis” y ha tenido el efecto de paralizar sus actividades.  

También, debe exigirse a las empresas participantes que incluyan un programa de reciclaje cuando se acabe la vida útil de estos equipos.  

Igual que tiempo atrás nos juntamos en Adjuntas para conocernos y dialogar sobre las diferentes iniciativas y aspiraciones comunitarias, quizás sea momento de juntarnos nuevamente.