“¡Cuba, Venezuela, Nicaragua! Nos quieren convertir en Cuba, Venezuela, Nicaragua”, es uno de los reclamos más comunes de los propagandistas de derecha en Puerto Rico. Esta retórica instrumentaliza la relación histórica del archipiélago con estos tres países desde el siglo XIX, transformándola en una herramienta de miedo en el contexto político actual, exacerbada por las tensiones geopolíticas de Estados Unidos en la región.
Sin embargo, en el ámbito político puertorriqueño, existe una figura evangelista que prefiere acortar este “triunvirato del miedo” al dúo de Cuba y Venezuela: el reverendo Jorge Raschke.
La doble moral del liderazgo conservador en Puerto Rico
Raschke es el rostro histórico del movimiento ultraconservador en Puerto Rico y un aliado clave del Partido Nuevo Progresista (PNP). A través de su evento anual Clamor a Dios, utiliza espacios públicos y las dependencias de la Asamblea Legislativa, como la plaza frente al Capitolio, para consolidar su poder e influencia política.
Mientras sus aliados del PNP alimentan diariamente el discurso anticomunista en los medios, el reverendo arrastra un extenso historial como agente disociador en Nicaragua, operando a favor de la dictadura del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

La ruptura del PIP con la dictadura de Ortega y el rol de Raschke
La entrega de Raschke a los designios de Ortega y Murillo desde 2018 contrasta con la postura de otros sectores políticos. Históricamente, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) mantuvo una relación de respeto mutuo con el gobierno nicaragüense, la cual terminó en una ruptura definitiva debido a la deriva autoritaria del régimen de Managua.
“Ante los recientes acontecimientos en Nicaragua que han culminado con la decisión del gobierno de ese país de disolver la Compañía de Jesús, y la consiguiente intervención por parte del gobierno en los colegios y universidades administradas por la orden jesuita y la confiscación de sus bienes, el Partido Independentista Puertorriqueño quiere hacer constar su más firme protesta y su rechazo a la agudización de la deriva autoritaria y arbitraria que viene caracterizando las decisiones del gobierno de Nicaragua”, declaró el PIP el 24 de agosto de 2023, en un comunicado firmado por su secretario de Asuntos Internacionales, Licenciado Fernando Martín.
Esta declaración expone la incongruencia política en la isla: en Puerto Rico, Raschke se proyecta como el paladín del anticomunismo, mientras que en Nicaragua ha servido como pieza clave de un régimen represivo que ha atentado contra la vida de estudiantes y opositores.
Respaldado por el régimen de Managua y rechazado por la iglesia pentecostal nicaragüense
En julio de 2019, bajo el titular “Gobierno de Nicaragua celebra el regreso de pastor crítico de la iglesia Católica”, la agencia EFE reseñó cómo el régimen recibió con júbilo al presidente del Ministerio Clamor de Dios Internacional, quien atacó a la iglesia Católica durante uno de los periodos más sangrientos de la crisis sociopolítica.
De hecho, cualquier búsqueda bajo el término “Jorge Raschke en Nicaragua” despliega abundante evidencia fotográfica: el reverendo junto a Ortega y Murillo en comparecencias públicas, medios oficiales, la Asamblea Nacional y reuniones privadas con la familia presidencial.

“Estuvo con nosotros el año pasado, nos acompañó en momentos durísimos, difíciles y nos alentó con su visión profética, con sus oraciones y hoy le recibimos con alegría y agradecimiento”, afirmó en 2019 la vicepresidenta Rosario Murillo.
El rechazo de las Asambleas de Dios a Raschke
La organización evangélica condenó la postura del reverendo ante una represión que dejó más de 135 muertos, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

“Aclaramos que la Conferencia Evangélica Pentecostés de las Asambleas de Dios de Nicaragua no invitó al pastor Raschke y no nos representa como organización cristiana evangélica de Nicaragua”, comunicó la institución religiosa a la prensa.
Preguntas legales sin responder y la manipulación del electorado
Durante una conferencia de prensa en 2018, Raschke descalificó a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y anunció su participación en una “Comisión de la Verdad” creada por el oficialismo y anunciada en su portal de propaganda El 19.
Este vínculo abre interrogantes de carácter legal: ¿Trabaja el reverendo para un organismo oficial de un gobierno sancionado por EE. UU.? ¿Cumple Raschke con el registro bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés), la cual exige reportar actividades políticas o transacciones financieras en favor de un gobierno extranjero ante el Departamento de Justicia de EE. UU.?

A pesar de esta trayectoria documentada, el 29 de octubre de 2024, Raschke afirmó en su canal de YouTube que “Dios le reveló” la formación de una alianza para engañar al pueblo, atacando la coalición del PIP y el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC). Tras reproducir el himno de Estados Unidos, el pastor cuestionó si el país se entregaría en manos de “enemigos de la fe, enemigos de la cruz de Cristo, enemigos del pueblo de Israel, enemigos de los niño, enemigos de nuestra felicidad ”, omitiendo de forma conveniente su propio historial de colaboración con el régimen de Daniel Ortega.