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Keneth Berrios, Unsplash

Informe sobre el agua da paso a un proyecto de ley y a una convocatoria abierta de soluciones

 Una encuesta realizada a 138 residentes de 8 municipios de la Región Oeste entre el 20 de febrero y el 26 de mayo de 2026 documenta lo que comerciantes, agricultores y comunidades llevan años denunciando: el sistema de agua potable no funciona.

El estudio, dirigido por la Dra. Burgos López, encontró que el 43% de los participantes reporta interrupciones de 1 a 3 veces al año, pero una proporción casi idéntica, 36%, las sufre de 1 a 3 veces al mes, y cerca de un 15% adicional las enfrenta de forma semanal o diaria. Para una parte importante de la región, la falta de agua es una condición cotidiana y no un evento aislado. El estudio se enfocó en la Región Oeste porque los datos del Monitor de Sequía de Estados Unidos la señalan como la zona más vulnerable de todo Puerto Rico en momentos de sequía.

La experiencia vivida pesa sobre la percepción de futuro: el 100% de quienes reportan interrupciones diarias y el 94% de quienes las sufren semanalmente expresan mucha preocupación por su acceso futuro al agua. Incluso entre quienes reportan la frecuencia más baja, el 60% ya está muy preocupado.

Al preguntarles a qué atribuyen la situación, los participantes no señalaron primero a la sequía, que quedó en último lugar con apenas 25 menciones. Las causas más citadas fueron la falta de mantenimiento de la infraestructura (104 menciones), las averías del sistema (102) y el aumento en la demanda por turismo y nuevos desarrollos (89). La comunidad entiende la crisis como un problema de infraestructura, planificación y capacidad institucional.

“Este informe confirma con datos lo que las comunidades del país llevan meses diciendo: el sistema de agua está colapsando”, señaló Cynthia Burgos López, directora ejecutiva de La Maraña. “Se trata de un sistema que falla para las familias, comerciantes y agricultores del pais.”

El costo de esa falla recae en los hogares. De los 138 participantes, 104 compran agua embotellada, 73 han adquirido tanques o cisternas y 28 han instalado sistemas de captación de agua de lluvia. Estos son gastos privados para compensar un servicio público que no llega de forma confiable, y no todas las familias pueden asumirlo por igual. Además, 117 personas, cerca del 85% de la muestra, consideran que las interrupciones limitan el desarrollo económico de su comunidad.

Un vacío de participación

El informe también revela una brecha de espacios funcionales de participación. El 88% de los participantes (122 personas) cree que su comunidad no está preparada para sequías u otros eventos extremos, y las personas no cuentan con lugares donde participar o dialogar sobre el tema. Sin embargo, un 83% de las personas encuestadas muestran apertura a involucrarse en soluciones para su comunidad. 

“La gente está pidiendo que se le escuche, pero sobre todo respuestas claras y acciones concretas”, añadió Burgos. “El manejo del agua debe fundamentarse en ciencia y datos confiables, no en la especulación y la arbitrariedad que vivimos hoy. El agua se genera en el paisaje, no en el tubo: depende de las cuencas y áreas de recarga que alimentan nuestros ríos, embalses y acuíferos. Podemos hablar de reabrir o perforar pozos, pero sin conocer la capacidad real de los acuíferos seguiremos en el mismo círculo vicioso. Este proyecto busca generar la información hidrológica de base para una gestión integrada del agua en Puerto Rico.” 

Soluciones que la comunidad respalda

Las acciones con mayor apoyo combinan infraestructura con manejo territorial: mejor mantenimiento del sistema (114 participantes), protección de las fuentes de agua (114), infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza (109), restricciones a nuevos desarrollos que el sistema no pueda sostener (104) y mejor planificación del uso de suelo (101).

Dos acciones concretas a partir de los hallazgos

Del análisis de los resultados surgen dos acciones específicas. La primera iniciativa es el Proyecto de Ley para la Seguridad Hídrica de Puerto Rico. Según el Lic. Jose A. Maldonado, de la Clínica Legal de la UPR, “La Asamblea Legislativa tiene la responsabilidad de responder a la crisis del agua a corto y a largo plazo. A corto plazo, debe intervenir para corregir los asuntos estructurales y de manejo que están afectando el suministro. A largo plazo, debe revisar las leyes y reglamentos que aseguren que este tipo de crisis no se repita y garantizar la seguridad hídrica de las presentes y futuras generaciones. Para esto último, ya tienen en sus manos un proyecto de ley, producto del estudio y la experiencia de un grupo nutrido de expertos que debe atenderse con urgencia durante esta sesión legislativa”.

El proyecto declara las Áreas Estratégicas de Recarga Hídrica como infraestructura crítica de Puerto Rico y ordena al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) identificarlas y delimitarlas utilizando  información científica. Además, establece un programa permanente de monitoreo de estas áreas, que constituyen la base de recarga de los embalses, ríos y acuíferos del país, y crea un canon por impacto hidrológico destinado a financiar su protección y restauración. También contempla mecanismos de participación ciudadana y consulta pública, y un comité asesor que incluye representantes de organizaciones comunitarias y de la sociedad civil, asunto que actualmente es inexistente. Actualmente buscamos apoyo legislativo bipartidista para radicar este proyecto de ley antes de que concluya la presente sesión legislativa.

La segunda acción que se desprende de la investigación es la convocatoria “Antología de Ideas: Soluciones ante la Crisis Hídrica”, dirigida a la comunidad, personas expertas, técnicas, académicas y estudiantes. Se invita a someter un texto de hasta 500 palabras que describa una propuesta de solución, acompañado de 2 o 3 fotos, diagramas o ilustraciones, a través de un formulario antes del 30 de diciembre de 2026. Cada persona puede someter un máximo de dos propuestas. Las ideas recibidas se compendiarán en una antología colectiva, construida entre quienes viven esta crisis y creen que es posible resolverla.

“Los datos nos dicen dónde está el problema y la comunidad ya nos dijo por dónde quiere avanzar”, indicó Burgos. “Proteger las áreas donde se recarga el agua del país- tanto para los embalses como los acuíferos- y un espacio abierto para que cualquier persona aporte sus idea son dos maneras de empezar.”

Cómo participar

La Maraña invita a compartir el informe con familiares, vecinos, agricultores, líderes comunitarios y medios de comunicación, y a participar en la convocatoria de la antología con sus ideas y soluciones. Si desea llevar este informe a su región, puede comunicarse con La Maraña a través de lamarana.org  enlace-> https://form.jotform.com/262716390321049

¿Te interesa llevar la investigación a tu comunidad, municipio o región? Comunícate con nosotras a info@lamarana.org

Redacción Marea Ecologista

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