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Gas "natural" en Venezuela, Nehomar Castro, Pexels.

Nuevo informe confirma que el “gas natural” es una farsa diseñada para engañarnos

El nuevo informe The Fraud of Clean Natural Gas, publicado por el Center for Climate Integrity y reseñado esta semana por el medio independiente Marea Ecologista, confirma con documentos internos y evidencia irrefutable lo que El Puente Puerto Rico, como organización de justicia climática, ha denunciado por casi una década.

El mal llamado “gas natural” nunca fue un combustible de transición ni una alternativa limpia, sino una estrategia publicitaria diseñada por la propia industria fósil para prolongar su negocio a costa del clima y de la salud de la gente. Esta desinformación es precisamente lo que enfrenta nuestra campaña No es Natural, lanzada en 2025, con el propósito de desmentir la propaganda de las grandes empresas de gas metano y exponer su impacto real sobre el clima, la salud pública y la soberanía energética de Puerto Rico.

El informe del Center for Climate Integrity es una nueva pieza de evidencia que respalda lo que esa campaña ha documentado.

El informe reseñado por Marea Ecologista vuelve a dejar claro el rol de la industria fósil, y los políticos que la promueven, en esconder los terribles daños de los hidrocarburos para la vida en el planeta. Llevamos cerca de una década denunciando la dependencia en estas fuentes contaminantes y la necesidad impostergable de movernos a energías renovables. Esta industria y sus defensores no solo han escondido información, sino que también han bloqueado legislación y fondos dedicados a la eliminación de combustibles fósiles y a la implementación de energía solar en Puerto Rico”, expresó Federico Cintrón Moscoso, director ejecutivo de El Puente Puerto Rico.

Cintrón Moscoso añadió que empresas como New Fortress Energy (NFE) y AES continúan violentando regulaciones federales y locales para lucrarse de la crisis energética del país, a sabiendas de que sus operaciones son responsables del deterioro de la salud en el planeta y en nuestro archipiélago. Según el director ejecutivo, ahora le toca al resto de la población utilizar esta información para exigir un cambio radical en nuestra política pública.

Destacó, por ejemplo, la aprobación del Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático (PMARCC), así como que se revierta la Ley Núm. 1 de 2025 que atrasó las metas de transición a energía renovable hasta el 2050 y extendió el contrato y continuidad de las operaciones de la carbonera AES hasta finales del 2032.

“Debemos utilizar el dinero federal asignado a energía para acelerar la transición a renovables, detener el contrato de NFE hasta que no se termine el proceso de permisos ante la FERC (Comisión Federal Reguladora de Energía), y suspender la construcción de plantas nuevas de gas metano, entre otras. La pregunta es si vamos a dejar que nos sigan mintiendo sin hacer nada al respecto”, cuestionó Cintrón Moscoso.

Según documenta el informe del Center for Climate Integrity, desde la década de 1960 empresas como Shell y asociaciones como la American Gas Association conocían internamente el daño real del metano —un gas que retiene decenas de veces más calor a corto plazo que el dióxido de carbono— y aun así invirtieron en campañas publicitarias para venderlo como “natural” y “limpio”. Ese mismo guion es el que sostiene hoy la expansión de infraestructura de gas metano en Puerto Rico, bloqueando la energía renovable, debilitando la regulación y presentando una falsa solución climática, mientras se perpetúa la dependencia fósil.

El Puente Puerto Rico lleva años señalando cómo empresas como New Fortress Energy (NFE) ha aprovechado ese mismo relato para justificar y expandir sus operaciones de gas metano en el país, a menudo por delante o al margen de los procesos regulatorios que deberían fiscalizarlas.

La evidencia de que la industria conocía el daño y lo ocultó deliberadamente tiene nombre y apellido: fraude climático. Ese informe fortalece los reclamos comunitarios que se han levantado en el mundo y en Puerto Rico, específicamente de aquellos pueblos aledaños a la Bahía de San Juan, donde opera NFE sin los debidos permisos.

A la luz de este informe, la organización reiteró la urgencia de un cambio radical en la política pública energética del país, comenzando por aprobar el PMARCC, que se encuentra estancado en la Cámara de Representantes.

“Cada peso y cada permiso que se destina a expandir infraestructura de gas metano es un paso atrás en la meta de lograr el 100% de energía renovable para el 2050. La farsa del gas ‘natural’ se está cayendo a nivel global, y en El Puente Puerto Rico continuaremos informando y denunciando lo que este gobierno quiere escondernos. Este informe es una herramienta poderosa más para exigir la justicia climática que el país necesita”, concluyó Cintrón Moscoso.

La campaña No es Natural de El Puente Puerto Rico es una respuesta directa al acelerado avance de la industria del gas metano en Puerto Rico y al engañoso discurso que la promueve como fuente limpia y segura de energía. Más allá del reclamo regulatorio y la oposición a la expansión del gas en nuestro archipiélago, No es Natural busca fortalecer la organización comunitaria en el país, construir alianzas con la diáspora puertorriqueña y articular un frente nacional contra la expansión del gas, a través de educación popular, comunicación estratégica y movilización social, incluyendo la proyección del cortometraje Gas metano: la amenaza silenciosa, del cineasta Juan C. Dávila, que ha recorrido diversas comunidades del país desde su estreno el año pasado.

Gas metano: la amenaza silenciosa, del cineasta Juan C. Dávila


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El Puente Puerto Rico

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El Puente-ELAC surge como un programa de El Puente de Williamsburg en Nueva York y nace de la visión de Luis Garden Acosta de vincular las luchas sociales de las comunidades puertorriqueñas en la diáspora y en Puerto Rico. En 2013, Luis logra un primer encuentro en Puerto Rico con más de 200 líderes locales para discutir el contexto actual y la posibilidad de crear un programa en la Isla. Esta reunión marcó el inicio de lo que hoy es el programa de El Puente-Enlace Latino de Acción Climática.