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Río Grande de Manatí, The Eloquent Peasant, CC BY-SA 4.0 , via Wikimedia Commons

Del karso al mar

Las actividades de limpieza de playas no deberían existir. No deberíamos tener este tipo de actividades porque las playas no deberían estar sucias. Punto. Aunque recientemente hubo una en la que participaron varias personas, incluidas influencers del país.

Después de la marcha “Pa la calle contra Esencia”, ¡¿ahora qué?!, fue una de las muchas preguntas que surgieron aquel sábado, 28 de marzo de 2026, tras la marcha en el Viejo San Juan. Aunque la oposición al proyecto no esencial fue la principal razón de reunión y protesta del país, también están las denuncias que la gente está haciendo por todo el lío de desgobernanza que representa para el país este desgarrollo y así como los proyectos de ley relacionados para legalizar lo que todavía es ilegal. Que algo sea legal no significa necesariamente que sea bueno ni justo.

Cambios a las leyes que parecen no tener ninguna relación entre sí pueden causar más daño que bien, según las personas expertas en estos temas, provenientes de las ciencias, los derechos humanos y la planificación, entre otras. Por ejemplo, la desregulación que propone el PC 1079 en la zona del karso puertorriqueño permitiría que el problema de basura ya existente empeore. Se generaría otro tipo de desechos, especialmente de origen industrial, que terminarían llegando a nuestras costas. Nuestras fuentes de agua subterránea, la integridad de los bosques costeros y de otros ecosistemas costeros y marinos pueden verse afectadas negativamente por este tipo de desregulación y desprotección de elementos vitales para toda forma de vida. 

Mientras que los proyectos incluidos en la deforma de permisos – PC 1213 y PS1173 – junto al PC0025 que busca robarnos la zona marítimo-terrestre de nuestro archipiélago como una de dominio público, junto a la recién firmada Ley 82-2026, son todos ejemplos de esta forma majadera de legalizar lo que es ilegal al momento y de tratar de justificar daños irreversibles a nuestros patrimonios naturales y de bien común. Como la nueva ley les cierra el acceso a los tribunales a la mayoría de las personas del país, no se podría protestar ni reclamar el daño ambiental que la desregulación y destrucción de nuestros ecosistemas propuestos en estos tergiversados proyectos de ley.

La respuesta a aquella pregunta de “¿ahora qué?” llegó en una llamada algo inusual. La dio Gabo Ramos. La llamada fue de “Defensa y Limpieza”.  Luego surgieron otras llamadas para seguir en esta lucha de defender la patria de tanta maldad y de agentes de maldad que la venden al peor postor. O te roban ,¡que diga!, te cobran $150 o más por una fiesta “playera” mientras trabajan “arduamente” para dejarnos sin playas, sin karso, sin agua. 

Insistimos en que las actividades de recogida de basura en las playas no deberían existir, ya que allí no debería haber basura. Ni en las playas, ni en los ríos, ni en las orillas de las carreteras, ni en nuestro gobierno debería haber basura. En ningún lugar, en ninguna circunstancia. Lamentablemente no es nuestra realidad. También haciendo nuestro algo que dijo Gabo: “No es mi basura, pero sí es mi Isla”.

Por eso se lograron recoger 4,915 libras en cuatro playas de Cabo Rojo. Hubo playas en las que quedó basura, porque haría (hace) falta equipo pesado para sacar la que está en tierra y personas que sepan bucear para sacar la que está bajo el agua. 

Cuatro mil novecientas quince libras de basura recolectadas.

Algunos de los problemas de la basura en los ecosistemas costeros incluyen: daños a embarcaciones por enredarse en las hélices, así como la muerte de animales que se tragan la basura, especialmente plásticos y microplásticos. La basura también libera químicos contaminantes al agua, cambia el comportamiento de algunos animales y la acidificación del agua de los océanos afecta o disminuye la cantidad de oxígeno en nuestro planeta. Otros daños de los microplásticos son que, al entrar en la cadena alimenticia, se generan niveles de toxicidad que aumentan a medida que sube en la cadena, siendo los seres humanos a menudo el tope de la misma. Ya se sabe que los microplásticos se acumulan en varios órganos del cuerpo y pueden estar relacionados con un aumento de casos de infertilidad, cáncer, enfermedades cardíacas, renales y neurológicas, entre otras. 

Así que, por favor, bota y vota pa’ fuera la basura que ensucia, corrompe, afea, contamina, oprime, empobrece, daña, enferma y lastima nuestro país. La actividad de “Defensa y Limpieza” fue y es un acto de resistencia, de lucha activa (y proactiva) no violenta por el bienestar de todo nuestro archipiélago borincano. Hay muchas formas de protestar contra las injusticias y la corrupción en nuestro país. Por ahí anda Pellito, caminando por el país, en defensa de nuestra agricultura y las tradicionales placitas a las orillas de nuestras carreteras con productos frescos. Defiende y limpia lo nuestro. Si es que de verdad amas este terruño nuestro. Lo que amas, eso cuidas.

Recuerda: la próxima vez que vayas a la playa, ¡llévate tu basura! Y en el camino te paras a comprar frutas en las placitas y tiendas a orillas de nuestras carreteras.

Accede al artículo en el Substack de Kelmadis Pérez

Referencias

Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Orígenes y consecuencias de la basura acuática. 9 de junio de 2026.  

Cerame Vivas, Máximo J. Ecología, Puerto Rico pensamiento crítico para el nuevo milenio—. Publicaciones Puertorriqueñas, 2001.

Clínic Barcelona. Microplásticos en órganos humanos: ¿qué implicaciones tienen para la salud? 8 de junio de 2026.

Organización Marítima Internacional. Basura marina. 8 de junio de 2026.  

Redacción. “Escala la batalla por el futuro del carso: municipios rechazan el PC 1079”. La Perla del Sur, 8 de junio de 2026.

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Kelmadis Perez Rivera

Kelmadis Perez Rivera

Autor

Nacida en Bayamón en diciembre de 1976 y criada en los campos de Dorado, Ciales y Naranjito, segunda hija del reverendo Justino Pérez Ojeda (qepd) y de Zaida D. Rivera Rivera, siendo su hermana mayor Keyla y su hermano menor Kaleb. Posee un bachillerato en Agronomía y Suelos (Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez) y una Maestría en Artes de Religión del Seminario Evangélico de Puerto Rico. También obtuvo una certificación en “Gestión Ambiental Participativa y Ecoteología” en el SEPR, un “Diploma en Ministerios de Ecojusticia” del United Theological College (Bengaluru, India) y una certificación en Justicia Climática y Fe del Pacific Lutheran Theological Seminary, y formó parte de la Cohorte 3 de Púlpito Fellows. Ha sido maestra de escuela bíblica por más de 30 años, líder en campamentos de verano de la ICDC en PR (Campamento C.M. Morton) y líder voluntaria de reforestación (Ciudadana Botánica) en la organización Para La Naturaleza. Fue miembro fundadora del Colectivo Interreligioso de Mujeres en Puerto Rico. También ha participado como secretaria y co-coordinadora de la Mesa de Diálogo Martin Luther King, Jr. y es miembro activo de la Pastoral de Mujeres y Justicia de Género del CLAI. Reside en el Barrio Río Lajas, en el municipio de Toa Alta. Hoy está desarrollando el proyecto agrícola Finca Eirène, de carácter familiar y ecofeminista, con miras a convertirse en uno comunitario, basado en agroecología y agroforestería. Este proyecto cuenta con la siembra de árboles frutales, hortalizas y vegetales, y con gallinas ponedoras.