Decenas de niños, niñas y jóvenes experimentaron por primera vez con el barro en talleres de cerámica que buscan además prevenir y sanar experiencias de violencia y este mes expondrán sus creaciones artísticas en la exhibición “Arte, bienestar y resiliencia”.
“El Programa Bienestar Juvenil a través de las Artes, desarrollado por la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género, con el auspicio de la Fundación Flamboyán, integra la cerámica como herramienta para promover el bienestar emocional, la expresión artística y el fortalecimiento personal de adolescentes sobrevivientes de violencia de género o de poblaciones vulnerabilizadas. El arte es un medio que sana heridas y traumas. Es un proceso en un espacio con la cerámica que los lleva a tratar de proyectar momentos agradables de su vida y cada pieza, al igual que ellos, es única”, expresó Iris Vanessa Prado Sevilla, Coordinadora general de la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género.
El proyecto se implementó mediante un ciclo de cuatro talleres con 36 niños, niñas y jóvenes entre las edades de 6 a 20 años, que reciben diversos servicios de cinco organizaciones comunitarias. En los talleres, a cargo de la ceramista, trabajadora social y psicóloga Leila Negrón, los jóvenes exploraron técnicas básicas de cerámica y participaron en espacios seguros de reflexión sobre el manejo de emociones, la autoestima, el autocuidado, la resiliencia y la construcción de relaciones saludables.
La exposición juvenil “Arte, bienestar y resiliencia”, que exhibirá 67 piezas de cerámica, se llevará a cabo el 30 de julio en el Centro para Puerto Rico de la Fundación Sila M. Calderón, en Río Piedras, desde las 9:00 am a 12:00 m y de 1:00 pm a 4:30 pm. Allí se celebrará el cierre del programa con las y los participantes y con la ceramista Negrón.
“El programa reconoce el arte como una herramienta poderosa para fortalecer la salud mental, desarrollar habilidades socioemocionales y fomentar procesos de crecimiento personal y comunitario. Queríamos exponerlos a otro tipo de arte, no solo la música y el baile. Muchos nos decían que no sabían que tenían esa habilidad de crear con el barro, pintarlo y sorprenderse al ver sus piezas terminadas. Es la primera vez que lo hacemos y agradecemos a la Fundación Flamboyán por su apoyo y confianza en este proyecto, que demuestra cómo el arte puede convertirse en un puente hacia el bienestar, la esperanza y la construcción de un futuro con mayores oportunidades para nuestra juventud”, comentó Prado Sevilla.
Varios de los jóvenes participantes manifestaron que el taller les dio paz, que disfrutaron el reto de crear una pieza artística y compartir con otros adolescentes. “Me gustó mucho, aprendí algo nuevo para mí, hay que tener mucha paciencia, más de la que tengo. Me sentí creativa, me sentí haciendo algo interesante y me liberé del estrés de la escuela, compartiendo con otros jóvenes. Yo hice una flor de maga que pinté de un rosita coral. La vi bien bonita y me traía paz”, indicó Salomé Sophia, una de las participantes, de 12 años.
Negrón, la ceramista y psicóloga que ofreció los talleres, lleva 20 años trabajando con víctimas de violencia y agresión sexual que reciben servicios de organizaciones feministas y comunitarias. “Estos talleres para jóvenes son más para bienestar, enfocados en usar el barro como herramienta para la creatividad. Es dar una nueva oportunidad a los que no lo conocían, una experiencia de autocuidado, de sentirse en calma. El barro te lleva a ese lugar de silencio contigo mismo, de maravillarte con el fascinante uso de los colores del esmalte que no son finales hasta que pasa la alta temperatura del horno. Tal vez hay que aprender a renunciar al resultado porque la pieza se puede agrietar, se puede romper, para entonces pegarla y restaurarla, aceptándola con el mismo gozo y felicidad. Es lo que nos pasa con algunas experiencias duras de la vida. Yo no puedo evitar lo que pasó, pero sí reparar las partes, como con la técnica japonesa de polvo de oro. Yo no quiero romperme en cantos, pero sí quiero una sanación de no sentirme rota y qué tal si busco la manera de reparar eso. Al final, la pieza de barro, con sus cicatrices, es única y hermosa. Todo eso se experimenta sin dar una clase de autoestima ni de usar las palabras de prevenir violencia. No es hablar de bienestar sino de experimentarlo”, explicó Negrón.
Los jóvenes que participaron en el taller recibían servicios diversos de apoyo de las organizaciones Centro de la Mujer Dominicana, Programa ERAAS de Hogar Ruth, Hogar Nueva Mujer Santa María de la Merced, Casa de la Bondad y CAUCE, de la UPR, Recinto de Río Piedras. Entre los productos creados por el programa están una Guía Reflexiva de Cerámica Básica y la Exhibición Virtual.
La Red Nacional de Albergues agrupa a las siguientes organizaciones: Hogar Ruth, Casa Protegida Julia de Burgos I y II, Casa de la Bondad, Casa de Todos, Hogar Nueva Mujer, Hogar La Piedad, CAPROMUNI I y II.